¿Cómo se crea una burbuja financiera?

Una burbuja financiera es una anomalía del mercado en la cual la cotización de un activo se incrementa rápidamente y durante un período de tiempo prolongado, dejando de reflejar de manera drástica el valor del activo por fundamentales.

Cuando se da esta situación, nuevos inversores son atraídos a tal inversión por la perspectiva de ganar un dinero fácil. Éstos incrementan todavía más la cotización y hacen a su vez que entren en juego otros inversores. Este círculo vicioso se rompe en el momento en el que algunos inversores comienzan a plantearse que, tal vez, la cotización de dicho activo se encuentre en niveles algo superiores a su valor real. En el momento en que estos individuos realizan una operación de venta, cunde el pánico y se genera una reacción en cadena en la cual todos los inversores intentan vender al mismo tiempo, con lo que se acaba hundiendo la cotización del activo.


¿Qué factores influyen en la formación de una burbuja financiera?

Existen múltiples factores que influyen en la formación de una burbuja financiera. La confluencia de ellos incrementa las probabilidades de que se genere un incidente de este tipo.

Factores macroeconómicos:

1. El ciclo económico: Las burbujas financieras suelen darse en economías que se encuentran en fase expansiva o de boom económico. La economía se encuentra en fuerte crecimiento y las perspectivas para el futuro son muy positivas. Los medios de comunicación no suelen informar sobre el riesgo de entrar en recesión y nadie prevé esta posibilidad.

2. Política monetaria expansiva: Para que los precios se incrementen rápidamente es necesario que entre mucho dinero en el mercado, bien sea a crédito o a débito. En este sentido, una reducción de tipos de interés y un aumento del crédito son factores que fomentan la formación de una burbuja financiera.

3. Cambios legislativos: Muchas burbujas financieras suelen iniciarse como consecuencia de un cambio en la legislación que beneficia a un determinado sector económico.

4. Factores culturales: La cultura juega un papel muy importante en la creación de una burbuja. Para que se cree una burbuja financiera sobre un activo, es necesario que ese activo sea especialmente relevante para la sociedad, y eso depende de su cultura.

5. Factores demográficos: Una burbuja especulativa puede apoyarse sobre la perspectiva de un incremento de demanda como consecuencia de un aumento de población.

6. Incidentes imprevistos de gran trascendencia: Un terremoto, una guerra, un ataque terrorista, … son situaciones que pueden alterar drásticamente la importancia relativa que otorga la sociedad a determinados activos, pudiendo generar una burbuja.


Factores psicológicos:

1. Extrapolación: Los seres humanos tendemos a intuir que el futuro seguirá la tendencia del pasado y que, rentabilidades pasadas son sinónimo de rentabilidades futuras. Nada más alejado de la realidad.

2. Optimismo irracional: Los inversores suelen pensar que en el futuro todos los activos tendrán una cotización superior al precio actual, sin plantearse en ningún momento si esta visión tiene fundamento.

3. Miedo a quedarse fuera del negocio: En ocasiones, la ansiedad producida al ver que personas cercanas están obteniendo altas rentabilidades sin esfuerzo, empuja a muchos individuos a realizar una inversión sin pararse a pensar si ésta realmente tiene sentido.

4. Sesgo de confirmación: Los inversores tienden a dar mucha importancia a las noticias que apoyan sus decisiones y poca a aquellas que las contradicen.

5. Comportamiento de manada: El ser humano es un animal que tiene tendencia a actuar en manada para reducir la probabilidad de error, por eso existen las modas. El problema aparece cuando se pone de moda invertir en un determinado activo.

6. Exceso de autoestima: La mayor parte de los inversores tienden a considerarse más inteligentes que el resto. Cuando se da una burbuja financiera, muchas personas entran en el negocio a sabiendas del excesivo precio del activo, creyendo que serán capaces de deshacer posiciones antes de que reviente la burbuja. Muy pocos lo consiguen.

7. Controversia sobre el valor real del activo de inversión: Las burbujas suelen darse sobre activos cuyo valor real es difícil de calcular, bien porque sean muy innovadores (2000 burbuja punto com) o bien porque se den perspectivas para su futuro extremadamente positivas (2008 crisis del ladrillo).

Algunos consejos para evitar burbujas financieras

A juzgar por los acontecimientos ocurridos a lo largo de la historia, es prácticamente imposible predecir cuando nos encontramos inmersos en una burbuja financiera. No obstante, siendo precavidos podemos ahorrarnos muchos sustos. Aquí van algunos consejos:

– Análisis fundamental: Intentar determinar de una manera realista y racional cual es el valor real del objeto de una inversión, y realizar operaciones de compra únicamente cuando éstas estén justificadas principalmente por el valor actual y no tanto por las perspectivas futuras, que tal vez se cumplan o tal vez no.

– Piensa mal y acertarás: Aunque el pesimismo suele tener connotaciones negativas, puede ahorrarnos mucho dinero el analizar una inversión en un escenario pesimista e intentar predecir como afectaría este escenario a la evolución de la inversión.

– Evita las inversiones con un perfil de burbuja financiera: Puede ser interesante considerar que se trata de una burbuja cualquier incremento desmesurado en la cotización de un activo en un plazo relativamente corto, tanto si parece estar justificado como si no. Esta premisa nos dejará fuera de muchos negocios muy lucrativos que finalmente resultarán no ser burbujas. No obstante, podremos obtener una rentabilidad razonable mediante otras inversiones y evitaremos arruinarnos cuando explote la próxima burbuja.

– Márcate límites de volatilidad: Antes de reventar una burbuja, sus niveles de volatilidad suelen ser muy altos. Podemos medir la volatilidad del activo en cuestión y no invertir en él una vez supere un nivel de volatilidad que consideremos excesivo.

– Invierte en valores muy líquidos y siempre con stop de pérdidas: Cuando revienta una burbuja, se abarrotan las ordenes de venta y se reduce rápidamente la liquidez del mercado. A pesar de esto, si hemos invertido en valores muy líquidos y con stop loss, probablemente consigamos deshacer posiciones sin asumir excesivas pérdidas.

Fuentes:
  • Elaboración propia.

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