El coste de operar en bolsa

El coste de operar en bolsa incluye el importe de los gastos y comisiones asociados a una operación. Éstos pueden tener una incidencia significativa en la rentabilidad final. De ahí la importancia de conocer de antemano cuáles serán esos costes, que dependen en gran medida del tipo de orden que se utilice.

Se pueden distinguir cuatro tipos de gastos:

  • Costes de intermediación.
  • Comisiones de administración y custodia.
  • Cánones de contratación de la bolsa.
  • Cánones de liquidación de Iberclear.

Los dos primeros son aplicados por las entidades financieras que actúan como intermediarias entre el inversor y los mercados. Cada entidad es libre de fijar las tarifas que desee por cada servicio, si bien antes de su aplicación debe hacer público un folleto con las tarifas máximas.

Costes de intermediación. Son los que cobra el intermediario por la recepción, transmisión, ejecución y liquidación de la orden. Es decir, por todos los pasos que tiene que realizar para recibir y verificar la orden del cliente, introducirla en el mercado y anotar en las cuentas del cliente los resultados de la operación.

Comisiones de administración y custodia. Deben estar detallados en el contrato de depósito que tenga firmado con su entidad. Tenga en cuenta que, si su orden es una venta de valores, el intermediario en el que los tenga depositados le cobrará la parte de la comisión de administración y custodia que corresponda, según el periodo transcurrido desde la liquidación anterior hasta el momento de la venta.

Cánones de contratación de la bolsa. El intermediario traslada al cliente los corretajes y gastos que cobran los mercados, en función del efectivo negociado.

Cánones de liquidación de Iberclear. Como en el caso anterior, se repercuten al cliente final los gastos derivados de la compensación y liquidación de los valores.

El importe que finalmente se carga al cliente, reflejado en el extracto de liquidación que recibe, es la suma de todos estos conceptos.

¡MUY IMPORTANTE!

√ Dado que los folletos indican tarifas máximas, es posible que en la práctica la entidad aplique otras inferiores (nunca superiores).

√ Al abrir su cuenta de valores, exija que le entreguen por escrito las tarifas que realmente le van a aplicar.

√ Además, antes de ordenar cualquier operación individual pida que le detallen por escrito los costes totales, en la medida en que sea posible calcularlos.

√ Aunque las tarifas se definan como porcentajes sobre las cantidades negociadas, es habitual que se fijen también importes mínimos. En este caso, la comisión aplicada puede suponer un elevado porcentaje del importe de la operación, si éste es reducido.

√ Las operaciones en mercados extranjeros pueden generar otro tipo de gastos. Evite sorpresas pidiendo por adelantado el detalle de los mismos.

 

Fuentes:
  • Elaboración propia

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