¿Qué es el análisis fundamental?

El análisis fundamental es un análisis que intenta predecir la evolución futura en la cotización de un activo, por ejemplo, de una acción. Este análisis se centra en la información aportada por diversas ramas del estudio económico, tales como: macroeconomía, microeconomía, estrategia empresarial, contabilidad, análisis de ratios bursátiles y valoración empresarial entre otras.

El análisis fundamental se basa en la teoría de que, en los mercados, no existe una competencia perfecta pura, con lo que la eficiencia no siempre es fuerte y es posible que, en momentos determinados, las cotizaciones no reflejen el valor real de los activos que representan.

Los analistas fundamentales se basan en la premisa anterior para tratar de “tasar” los títulos que cotizan en el mercado, con intención de invertir en aquellas empresas que estén más “baratas”. Es decir, por ejemplo, en aquellas acciones cuya cotización esté por debajo de su valor real.

 

Análisis Macroeconómico

El análisis macroeconómico se emplea para determinar ventajas comparativas de unos países sobre otros que puedan derivar, por ejemplo, en una mejor evolución bursátil.

En este primer post sobre el análisis fundamental, voy a introducir algunos indicadores macroeconómicos útiles, que a su vez podéis encontrar actualizados en la sección de “Información Macroeconómica” de esta web.

– PIB nominal: Es la suma en términos monetarios de la producción de bienes y servicios de un país, dentro del territorio nacional y durante un intervalo de tiempo determinado. Si el PIB de un país crece más que el de otro durante un largo período de tiempo, podemos prever, salvo excepciones, que la evolución en la cotización de sus empresas también será mayor.

– Renta per cápita: Se trata del PIB nominal dividido entre el número de habitantes del país. Generalmente, cuanto mayor es la renta per cápita de un país, mayor es su consumo interno y, por lo tanto, los resultados empresariales.

– La inflación: Se refiere a la evolución en los precios de los productos. Este indicador influye en las decisiones de compra, de inversión o de financiación entre otras, tanto de las empresas, como de sus clientes.

– PIB real: Es igual al PIB nominal una vez descontados los efectos de la inflación. Con este indicador podemos conocer cual a sido la evolución de la producción de un país, sin que ésta se vea distorsionada por la inflación.

– La balanza comercial: es la diferencia entre el valor monetario de los bienes que un país vende al exterior y los que compra a otros países. La balanza comercial puede tener saldo positivo o negativo. El saldo será positivo cuando el valor monetario de las exportaciones sea superior al valor monetario de las importaciones, y viceversa.

– Porcentaje de salarios sobre el PIB: La renta nacional, que es igual al PIB, se puede dividir en salarios agregados y excedente bruto de explotación (fundamentalmente, beneficios empresariales agregados). Este indicador nos permite conocer que porcentaje del PIB se destina a salarios agregados y que porcentaje (la diferencia hasta el 100%) se destina a beneficios empresariales agregados. Con este indicador podemos predecir, por ejemplo, cambios en el consumo interno o en los resultados empresariales.

– Tasa de empleo: Es el número de trabajadores dividido entre la población civil en edad de trabajar. Esta tasa nos puede servir, entre otras cosas, para predecir cambios en el consumo interno o en las decisiones de inversión de las empresas.

– Tasa de paro: Indica el número de desempleados dividido entre la Población Activa (población en edad de trabajar y con voluntad de hacerlo). La tasa de paro nos puede servir para predecir, según que casos, la evolución en los resultados empresariales.

– Tipo de interés: Las bajadas de tipos de interés suelen mejorar la evolución de la bolsa y viceversa. Por otra parte, una bajada de tipos de interés beneficia principalmente a aquellas empresas más endeudadas, mientras que una subida de tipos, las perjudica con respecto a las demás.

– La curva de tipos: Se trata de una representación gráfica de los tipos de interés vigentes según su plazo, ordenados de menor a mayor, de forma que en las ordenadas tenemos tasas de rentabilidad y en el eje de abscisas se empieza con plazos muy cortos y se acaba en los más largos.

– El tipo de cambio: Un debilitamiento de la divisa es a menudo perjudicial para las bolsas, porque deteriora la rentabilidad de los activos de inversores extranjeros que deben reconvertirlos a su divisa antes de repatriarlos.

Los siguientes indicadores nos pueden sugerir cambios en la evolución del consumo interno, con los efectos pertinentes en los resultados de las empresas del país:

– Ingresos disponibles de las familias.

– Tasa de ahorro de las familias.

– Tasa de inversión de las familias.

– Tasa de endeudamiento de las familias.

Estos indicadores nos permiten conocer ventajas comparativas en el tejido empresarial de unos países con respecto a otros:

– Tasa de inversión de las empresas.

– Tasa de endeudamiento de las empresas.

– Costes de la energía para la industria.

 

Fuentes:
  • Elaboración propia

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