¿Qué riesgos pueden afectar a los Fondos de Inversión?

riesgoLos fondos de inversión representan en la actualidad, junto con los ETFs, el mejor vehículo de inversión para los pequeños y medianos ahorradores. Esto es así, principalmente porque permiten realizar pequeñas inversiones muy diversificadas, al mismo tiempo que generan economías de escala que reducen los costes operativos para el pequeño inversor. Además, es posible hacer traspasos entre fondos sin sufrir “peaje” fiscal.

No obstante, antes de adquirir participaciones de fondos de inversión, es de vital importancia conocer cuales son los riesgos generales y específicos que los pueden afectar en según que casos. Así pues, antes de tomar una decisión de inversión, deberéis preguntaros cuales de estos riesgos y en que medida afectan al fondo en cuestión. Esta información podréis obtenerla a través del folleto del fondo. También podéis y debéis realizar todo tipo de preguntas a los asesores financieros o comerciales que os ofrezcan estos productos, ya que ellos están obligados a informaros debidamente. Sin embargo, tened en cuenta que toda información que no se os dé por escrito, carecerá de valor legal por su dificultad para demostrarla ante un tribunal. Una vez que dispongáis del folleto del fondo, guardadlo en un lugar seguro por lo que pueda ocurrir.

 

Principales riesgos

Riesgo de pérdida de capital: Con la excepción de los Fondos de Inversión Garantizados, todos los fondos de inversión sufren el riesgo de la perdida total del capital invertido. En este sentido, cabe hacer un inciso en la existencia de los fondos con VaR, que son aquellos fondos que establecen un porcentaje máximo de pérdidas como objetivo. Existe la creencia popular de que, por ejemplo, un fondo con un VaR 6 a un año, no podrá generar una pérdida anual de capital superior a un 6%. Esto es falso. Un VaR 6, lo único que indica es que existe un porcentaje muy alto de probabilidades (superior al 90%) de que el fondo no pierda más de un 6% del capital en ese periodo de tiempo. No obstante, esto no supone ningún tipo de garantía al respecto.

Riesgo inherente a las acciones: Si el fondo de inversión mantiene posiciones en acciones, la evolución de éste estará más o menos relacionada con la cotización de las acciones en cartera, dependiendo del grado de exposición o apalancamiento. También hay que considerar que en mercados de pequeña y mediana capitalización, el volumen de los títulos admitidos a cotización es reducido, por lo que los movimientos de los mercados a la baja son más marcados y más rápidos que en el caso de las grandes capitalizaciones. Por consiguiente, el valor liquidativo del fondo puede bajar de forma rápida y marcada.

Por otro lado, el hecho de que un fondo de inversión no invierta en bolsa, no significa que sus inversiones no se vean influidas por la evolución de ésta. Es posible que el fondo de inversión invierta en warrants, opciones o futuros sobre este subyacente. Además, hay que tener en cuenta que todos los mercados están relacionados entre sí, de manera que lo que ocurre en la bolsa, afecta a los mercados de materias primas, a los mercados de dinero o a los mercados de deuda entre otros, y viceversa.

Riesgo vinculado a la exposición a divisas: Los fondos de inversión que tienen posiciones en activos adquiridos en mercados exteriores a la zona euro, se ven obligados a obtener estos activos pagando en la divisa de origen de los mismos. Por ejemplo, si un fondo de inversión compra acciones de Microsoft, las tendrá que comprar en dólares y, por su posterior venta, también obtendrá dólares que después deberá cambiar por euros según la cotización cruzada de ambas divisas en ese momento. Por consiguiente, la apreciación o depreciación de las divisas puede conllevar la caída del valor liquidativo.

Existen fondos de inversión que cubren el riesgo de divisa. Esto lo consiguen realizando inversiones tácticas en derivados financieros. Es decir, es el equivalente a contratar un seguro que nos cubra la caída de la divisa. El riesgo se reduce o desaparece, pero a cambio se deberá pagar el coste de dicho seguro, por lo que la rentabilidad del fondo será algo inferior. Cabe destacar, que el hecho de que un fondo esté referenciado al euro, no significa que no estemos soportando riesgo de divisa, sino que el euro es la divisa en la que nos ofrecerán el valor liquidativo del mismo. Para conocer el grado de exposición a divisas de un fondo, es necesario revisar el folleto del mismo (no la hoja publicitaria), que se puede encontrar, además de en la CNMV, en la página web de la gestora correspondiente.

Riesgo de tipo de interés: Las subidas y bajadas en los tipos de interés llevadas a cabo por los bancos centrales, influyen en la rentabilidad de los fondos, dependiendo de los activos mantenidos en cartera. Así pues, una subida en los tipos de interés suele derivar en una caída del valor liquidativo de los fondos y viceversa. No obstante, esto dependerá del grado de sensibilidad de la cartera. Cuando la sensibilidad de la cartera es positiva, una subida de tipos podría conllevar una reducción del valor liquidativo. Sin embargo, si la sensibilidad es negativa, una caída de tipos podría conllevar una reducción del valor liquidativo.

Riesgo país: Es el riesgo que sufren el conjunto de inversiones realizadas en un determinado país, en caso de ocurrir algún acontecimiento que afecte a la economía en dicho país. En este sentido, es importante conocer en que países invierte nuestro fondo de inversión, así como las proporciones de inversión correspondientes.

Riesgo soberano: Desde la crisis económica de 2008, se ha incrementado sustancialmente el riesgo de impago de la deuda emitida por los Estados de varios países, entre ellos España. El inversor deberá conocer, en el caso de que el fondo de inversión invierta en renta fija, si los bonos y pagarés en cartera pertenecen a empresas (deuda corporativa), o a Estados (deuda soberana).

Riesgo de los países emergentes: La volatilidad de los fondos de renta variable se ha reducido sustancialmente, incluso más de la que se da en una parte considerable de los países desarrollados. Aunque algunos países emergentes pueden presentar fundamentales más sólidos que muchos países desarrollados, sus bajos niveles de liquidez pueden generar un rápido incremento del riesgo cuando la situación macroeconómica se complica. Además, las condiciones de funcionamiento y de vigilancia de estos mercados pueden no ajustarse a los estándares que prevalecen en las grandes plazas internacionales.

Riesgo de crédito: El riesgo de crédito corresponde a la probabilidad de que el emisor de títulos de deuda no sea capaz de atender sus obligaciones. En caso de deterioro de la calidad de los emisores privados, por ejemplo, de la calificación otorgada por las agencias de calificación crediticia, el valor de las obligaciones privadas o de los instrumentos derivados vinculados a dicho emisor pueden bajar. Por lo tanto, una reducción de la calificación crediticia de una empresa suele afectar negativamente, no sólo a los títulos de deuda sino también a sus acciones emitidas, lo que reducirá el valor liquidativo de aquellos fondos que mantengan estos títulos en cartera.

Riesgo de volatilidad: Los aumentos y disminuciones de la volatilidad podrían conllevar descensos del valor liquidativo de un fondo. Este riesgo afectará a aquellos fondos que estén expuestos a este riesgo a través de los productos derivados que tengan como subyacente la volatilidad.

Riesgo vinculado a los índices de materias primas: La variación del precio de las materias primas puede afectar a determinadas empresas, así como afectar a su calificación crediticia. En algunos casos, incluso podría llegar a dañar la economía de algunos países a nivel macroeconómico, por lo que este factor también puede generar aumentos o reducciones en el valor liquidativo de un fondo.

Riesgo de liquidez: Se refiere a la probabilidad de que al intentar vender un activo, el fondo de inversión no logre encontrar comprador, por lo que se puedan dar fuertes caídas y subidas en la cotización de los mismos. Este riesgo suele afectar a aquellos fondos que invierten en medianas y pequeñas empresas y aquellos que se posicionan en mercados emergentes.

Riesgo vinculado a la gestión discrecional: La gestión discrecional se basa en la anticipación de la evolución de los mercados financieros. Puesto que nadie cuenta con una bola de cristal que le permita predecir el futuro, el éxito o el fracaso de una inversión a largo plazo dependerá de las probabilidades. No obstante, conviene no olvidar que a corto plazo existen multitud de catástrofes que pueden afectar a los mercados o a empresas determinadas y que son totalmente impredecibles a priori.

Sólo por poner ejemplos, ningún fondo de inversión pudo predecir el  falseamiento de las cuentas de Pescanova, el caso Enron, ataques terroristas como el de las Torres Gemelas o desastres naturales como el generó el incidente de Fukushima. Estos casos ocurren continuamente y no se pueden evitar. Sin embargo, una amplia diversificación de cartera, así como cubrir determinadas posiciones mediante derivados financieros, permitirá a los gestores reducir considerablemente la pérdida del valor liquidativo del fondo.

Riesgo de contraparte: El término contraparte se refiere a la otra parte en un contrato. En este caso, el riesgo de contraparte es el riesgo que se deriva, en el caso de realizar contratos financieros OTC, tales como operaciones de adquisición y cesión temporal de valores o cualquier otro contrato de derivados OTC, de que la contraparte incumpla sus oblicaciones. El riesgo de contraparte mide el riesgo de pérdida para el fondo cuando la contraparte de una transacción incumple sus obligaciones antes de que se haya concluido la operación de manera definitiva en forma de pago.

Nota final:
Cuando vayáis a evaluar los riesgos de un fondo, es recomendable que utilicéis el criterio de “importancia relativa”, que no es más que otorgarle a cada riesgo la importancia que tiene en términos relativos. Es decir, que a nadie debería quitarle el sueño el hecho de que un fondo de inversión tuviera un 1% de la cartera invertida en emergentes, en derivados o en divisas extranjeras, ya que esa posición apenas afectaría al valor liquidativo del mismo.

Recordad, que el hecho de que un fondo de inversión esté expuesto a varios riesgos no es algo malo, ya que riesgo y rentabilidad son dos caras de una misma moneda y están directamente relacionados entre sí. El problema surge cuando un inversor tiene participaciones en un fondo, y no es consciente de los riesgos que está corriendo.

Fuentes:
  • Elaboración propia.

Volver a Guías de Inversión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>