¿Qué significa invertir en Opciones?

Supongamos que la señora Gómez recibe una herencia valorada en 3.000 euros y decide emplear este dinero con el que no contaba en unas tranquilas vacaciones.

Siempre había querido realizar un crucero y consultando en varias agencias de viajes encuentra uno que se adapta a sus deseos para dentro de tres meses. En la agencia le ofrecen las siguientes alternativas:

1. Fijar el precio en 3.000 euros, pagando ahora 300 euros en concepto de señal y el resto una semana antes del viaje (si finalmente no realiza el crucero, perdería la señal).

2. Pagar 3.500 euros la semana antes del viaje sin necesidad de desembolsar señal alguna.

La señora Gómez no sabe si dentro de tres meses deseará realmente realizar el crucero debido a su estado y tampoco tiene la posibilidad de gastar más de 3.000 euros. Por ello, le resulta interesante adquirir el derecho, pero no la obligación, a realizar el crucero por 3.000 euros pagando 300 en el momento actual (aun arriesgándose a perderlos). Por su parte, la agencia de viajes ingresa los 300 euros de la señora Gómez y asume la obligación de ofrecerle el crucero cuando llegue el momento, previo pago del precio fijo de los 2.700 euros restantes.

La señora Gómez está realizando una operación a plazo en la que no se deriva una obligación para el comprador. Habría comprado un derecho que le otorga diferentes posibilidades:

• Si llegada la fecha del viaje decide buscar en otras agencias y no encuentra nada más barato, por haber pagado 300 euros podrá conservar el que tenía.

• Si encontrara un viaje idéntico más económico (2.000 euros), podría comprarlo, aun perdiendo los 300 de señal. El coste total serían 2.300, pero habría tenido la oportunidad de ejercer la otra alternativa y en caso contrario los 300 euros fueron un «seguro de compra».

• Si la agencia de viajes ha subido el precio a 4.000 euros y la señora Gómez no desea viajar, podría vender por 600 euros su derecho al viaje a otra persona que pudiera interesarle, ganando la diferencia. La señora Gómez ganaría 300 euros y la otra persona pagaría 3.300 (2.700 + 600), ahorrándose 700 respecto al precio de mercado.

Una opción es un contrato que otorga a su comprador el derecho, pero no la obligación, a comprar o vender una determinada cuantía del activo subyacente, a un precio determinado llamado precio de ejercicio, en un período de tiempo estipulado o vencimiento.

En opciones, al ser contratos y no valores, no es necesario comprar primero para posteriormente vender, sino que es posible vender primero y en su caso luego comprar. Por ello es fundamental distinguir entre la situación del comprador y la del vendedor.

El comprador de una opción tiene el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender (según el tipo) al vencimiento; por el contrario, el vendedor de la opción está obligado a comprar o vender si el comprador decide ejercer su derecho.

Llegada la fecha de vencimiento, el comprador decidirá si le interesa o no ejercitar su derecho, en función de la diferencia entre el precio fijado para la operación (precio de ejercicio o strike) y el precio que en ese momento tenga el subyacente en el mercado de contado (en el caso de acciones, su cotización).

El precio de la opción es lo que el comprador paga por obtener ese derecho y se denomina prima. La prima es realmente el objeto de negociación. El comprador de opciones sólo tiene derechos y ninguna obligación, por tanto sus pérdidas están limitadas a la prima pagada —con esta posición ha vendido el riesgo a un tercero—. Por el contrario, el vendedor de opciones cobra la prima, pero sólo tiene obligaciones y asume la posibilidad de tener que soportar pérdidas ilimitadas. Por tanto, el vendedor de la opción siempre se queda con la prima, se ejerza o no la opción e independientemente de las pérdidas finales que le pueda ocasionar el haber comprado el riesgo a otro agente.

Fuentes:
  • CNMV

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