¿Es rentable invertir en eCommerce?

¿Es rentable invertir en comercio online?

Ante la coyuntura económica de los últimos años son muchos los que buscan fórmulas innovadoras de negocio y, de entre ellas, parece que el comercio online (conocido como e-commerce) destaca como una de las preferidas por los emprendedores. Esto se debe principalmente a la creencia popular de que el e-commerce es muy rentable, requiere de una inversión reducida y permite llegar fácilmente a todo el mundo. Pero, ¿realmente son ciertas tales premisas?

En la actualidad existen multitud de suposiciones, creencias y leyendas urbanas sobre los negocios online que hacen que los inversores tengan dudas a la hora de decidir si emprender o no a través del e-commerce.

A lo largo del presente artículo vamos a rebatir prejuicios relacionados con el e-commerce, analizaremos las diferencias entre el comercio físico y el comercio online, y aportaremos información sobre la situación actual del comercio electrónico así como las perspectivas de los empresarios para el próximo año.

¿Cuál es la inversión necesaria para tener una tienda online?

A primera vista, cualquier persona podría pensar que la inversión requerida por una tienda online es prácticamente nula. Esto sólo es cierto si nuestro objetivo es conseguir una tienda en la cual jamás se venda ningún producto.

Para empezar, una tienda exige un dominio en propiedad. No interesan los subdominios gratuitos, ya que lo único que hacen es restar seriedad al negocio e impedir el crecimiento orgánico. El coste del dominio es reducido (en el entorno de unos 10 € anuales). No obstante, es interesante contratarlo por adelantado para varios años, lo cual será beneficioso en el SEO. También hay que tener en cuenta que si deseamos disponer de un dominio premium nos veremos obligados a tener que comprarlo, con lo que el precio se disparará.

A continuación, se necesita un hosting adecuado en el que alojar la web. En este punto se suelen cometer muchos errores, ya que los inversores suelen desconocer que la elección del hosting es uno de los factores más importantes para el buen funcionamiento de la tienda. Antes de contratar un hosting será necesario comparar diferentes ofertas y elegir en función de la calidad y no del precio, ya que una baja calidad derivará en caídas continuas del servidor, tiempos de carga largos y un servicio técnico lento y deficiente. Por poner un precio orientativo, estaríamos hablando de un coste aproximado mínimo del entorno de 100 € anuales para hosting sin servidor dedicado.

Una vez tenemos dominio y hosting, necesitamos una tienda virtual. Para este propósito existe software libre que permite crear una tienda de manera gratuita, las principales plataformas utilizadas en España son PrestaShop y Magento. No obstante, si deseamos tener una tienda profesional, será necesario que ésta esté hecha por profesionales, lo cual tiene un coste mínimo de 3.000 € y, dependiendo de las características de la tienda, este coste puede llegar a ser muy superior. Además, es importante actualizar la tienda cada cierto tiempo para evitar que parezca antigua u obsoleta así como solucionar las incidencias informáticas que puedan surgir, por lo que la inversión en software y servicios informáticos no es sólo inicial, sino que también es periódica. Esto es un hecho interiorizado en los inversores, hasta el punto de que se espera que un tercio de los propietarios de tiendas online españolas haga modificaciones en su web durante 2015.

Hasta este punto ya tenemos una tienda virtual de nivel profesional, la tenemos alojada en un hosting profesional y disponemos de un dominio adecuado. Necesitaremos un logotipo profesional, así como imágenes promocionales. El logotipo nos costará como mínimo 100 € y cada imagen sobre 10 €. Sería interesante patentar la marca, lo que puede costarnos entre 150 € y 1.000 €, en función de si externalizamos la gestión o la llevamos a cabo nosotros mismos.

Para vender por Internet hay que cumplir con las leyes al igual que un comercio físico, por lo que será necesario constituir la empresa, lo cual nos costará entre 200 € y 3.000 €, dependiendo de si la creamos con personalidad física o jurídica. Además hay que cumplir con la ley de cookies, con la Ley de Protección de Datos, crear las condiciones generales de contratación, etc, lo que nos costará al menos otros 1.000 € más.

Por supuesto, los gastos en asesoría contable, fiscal, jurídica y laboral, así como los gastos en impuestos y seguros sociales son los mismos en un negocio físico y en un negocio virtual. Por lo que en este sentido no habría diferencias.

Por otro lado, en España más de la mitad de las ventas online se pagan con tarjeta de débito o crédito, por lo que necesitamos incluir una pasarela de pagos (TPV Virtual), que tendrá un coste variable dependiendo de la facturación de la tienda. El informe de 2014 de IAB Spain para eCommerce deja muy clara la importancia de los TPVs virtuales en el comercio online, ya que afirma que el 88% de los compradores online dicen haber utilizado alguna vez tarjeta bancaria en sus compras en línea.

También será necesario que incluyamos PayPal como forma de pago con intención de generar seguridad en los clientes, lo cual puede ser muy costoso para nuevas empresas. Esto se debe a que, aunque PayPal no nos cobra cuota mensual, para facturación mensual inferior a 2.500 € sí que cobra una tasa variable del 3,4% de la facturación, más 0,35 € por operación. Esto significa que, por ejemplo, si realizamos una venta de 19 €, un euro se lo quedará PayPal.

Una creencia popular errónea es la de que una tienda virtual permite ahorrar en Recursos Humanos. Nada más alejado de la realidad, una pequeña tienda online (al igual que una pequeña tienda física) necesita como mínimo un trabajador eficiente y a jornada completa. Esto es así porque, mientas que en una tienda física los clientes pueden ver, oír, oler, sentir, degustar o tocar los productos, en una tienda virtual la información que puede obtener el cliente se limita a fotos, texto, sonido y vídeos. Por lo cual, es extremadamente importante cuidar al máximo la experiencia multimedia de los usuarios con el fin de que éstos adquieran la información suficiente para decidir realizar la compra online. Toda esta información deberá ser totalmente original, para evitar tener problemas legales o que Google penalice la web. Por otro lado, se requiere bastante tiempo para gestionar el SEO y el SEM de manera satisfactoria. Una opción sería externalizar su gestión, pero el coste puede llegar a superar los 500 € mensuales.

Con todo lo expuesto hasta ahora, tal vez siga pareciendo que una tienda online es mucho más económica que una tienda física. Eso es porque aún no hemos hablado de las enormes dificultades que tienen las tiendas online para conectar con los clientes o para conseguir que éstos las encuentren. Y es que cuando creamos un negocio físico, si éste está bien ubicado, la gente lo verá y se acercará a curiosear. Poco a poco la existencia de la tienda se irá transmitiendo de boca en boca aumentando el flujo de visitas. Por el contrario, cuando creamos un negocio online somos totalmente invisibles. Es decir, si alguien entra en la tienda será por error y la probabilidad de que compre algo será prácticamente nula. Es cierto que a largo plazo se pueden conseguir visitas por el SEO, pero esto será el resultado de años de trabajo duro y bien hecho. Mientras tanto, es necesario idear fórmulas que permitan facturar, con objeto de que la empresa no quiebre.

Es posible obtener visitas a través de redes sociales, como Facebook, Twitter, etc, pero esta vía es limitada, sobre todo al principio cuando aún no nos conocen y tenemos pocos seguidores. En consecuencia, podemos decir que al inicio de la actividad al menos el 90% de las visitas deberán provenir de la promoción de pago. En este sentido, los inversores deben saber que el coste medio de la promoción diaria de una pequeña tienda online no suele ser inferior a los 100 € diarios, lo que supone unos 3.000 euros al mes y 36.000 euros al año. Las principales plataformas a través de las cuales podemos desarrollar la promoción de la web en España son Google AdWords y Facebook Ads.

¿Es rentable una tienda Online?

Los motivos por los cuales un usuario compra productos por Internet pueden ser el precio, la dificultad de adquirir el mismo producto o similar en una tienda física, o simplemente la comodidad de poder comprar tranquila y anónimamente desde su casa sin tener que desplazarse.

Empezando por el primero, cuando un usuario ve en una tienda online un producto que puede adquirir en una tienda física, siempre optará por la tienda física incluso aunque la compra sea por catálogo, ya que ésta le genera más seguridad y normalmente puede obtener el producto de manera inmediata. Para que el usuario elija comprar por Internet será necesario que la compra online suponga un descuento mínimo del 20%, y eso incluyendo los gastos de envío, que al final los acabará asumiendo el vendedor. En conclusión, ante productos similares o sustitutivos, los margenes de venta son muy inferiores en una tienda virtual en comparación con los de una tienda física, por lo que en términos comparativos el e-commerce sólo sería interesante si la facturación se incrementa sustancialmente.

El resultado es diferente cuando hablamos de productos que el cliente tiene dificultades para adquirir en una tienda física, bien porque son productos de baja demanda que las tiendas no suelen comercializar, bien porque tengan que desplazarse muchos kilómetros para poder comprarlos o por cualquier otro motivo. También podemos incluir en este apartado al cliente que compra desde su casa por comodidad, por el simple hecho de poder adquirir el producto sin tener que moverse del sofá, o por la ventaja del anonimato en la realización de sus compras. En estos casos, los márgenes en las ventas sí pueden ser altos e incluso podrían llegar a ser superiores a los de venta en tienda física, siempre y cuando la competencia no inicie una campaña de precios hostil.

¿Es cierto que el e-commerce nos permite vender en todo el mundo?

La respuesta a esta pregunta es sí. El comercio online nos permite llegar a compradores potenciales de todo el mundo sin importar dónde éstos se encuentren. Se trata de un factor que parece ser muy interesante para los inversores, de hecho, se espera que un 56% de los propietarios de tiendas online en España opten por abrirse al exterior en 2015. No obstante, a nivel práctico, tal vez esta verdad no sea tan absoluta como muchos creen, sobre todo si no vendemos al por mayor.

Tal y como comentaba en el apartado anterior, cuando vendemos un producto por Internet, el coste de compra para el cliente no se limita al precio de venta del producto adquirido, sino que a esta cantidad habría que sumarle los gastos de envío, lo que podría restar competitividad a nuestros productos. Los gastos de envío a su vez dependen de 7 factores, que son:

  • Calidad de la Agencia de Transportes.
  • Volumen de facturación de nuestra empresa.
  • Condiciones de Transporte.
  • Plazo de entrega.
  • Peso del paquete.
  • Volumen del paquete.
  • Distancia entre el punto de recogida y el de entrega.

Por lo tanto, si no somos mayoristas, es posible que los costes del transporte incrementen gravemente el precio final de venta:

  • si el volumen de facturación de nuestra empresa no es muy alto;
  • si los productos que vendemos requieren de un transporte especial, por ejemplo ultracongelados;
  • si nuestros productos exigen un plazo de entrega muy corto, por ejemplo productos perecederos;
  • si vendemos productos con mucho peso, por ejemplo mobiliario;
  • si vendemos productos con escaso peso pero gran volumen, por ejemplo de corcho;
  • o si tenemos que realizar envíos a gran distancia. Por ejemplo, si queremos enviar una pulsera que vendemos a 30 €, desde España hasta Brasil, va ha ser difícil hacerlo por menos de 50 €, por lo que el coste efectivo para el brasileño será de 80 €.

Situación actual del e-commerce

Una vez aclarados todos los asuntos anteriores, hay que dejar claro que el comercio online está pasando por un buen momento. En España, al igual que en el resto del mundo, cada vez hay más usuarios que pierden el miedo a realizar sus compras por Internet, y no parece que esta tendencia vaya a cesar en el corto plazo sino más bien todo lo contrario.

Facturación anual del eComerce

Según el INE, uno de cada tres españoles ya realiza sus compras por Internet y, según el Observatorio eCommerce del Foro de Economía Digital, más del 80% de las empresas eCommerce creen que sus ventas aumentarán durante 2015, y un 59% de los encuestados manifiesta que espera aumentar su plantilla a lo largo del año.

Por otro lado, hay que tener en cuenta el incremento de la compra media por cliente. En la actualidad más de dos tercios de las ventas realizadas tienen un importe medio superior a 50€, y un 13% superan los 200€. Esto es importante, ya que cuanto mayores son los importes de venta medios, más se diluyen los gastos de envío entre dichos importes, lo cual mejora la competitividad.

gráfico del gasto medio

Según un informe de IABN, el 65% de los compradores de Internet en España lo hacen en el sector de la moda, siendo la electrónica otro de los sectores más demandados. No obstante, en los próximos años se espera una tendencia al alza en todo tipo de sectores no habituales en e-commerce, lo que permitirá a los emprendedores e inversores explotar al máximo su imaginación, posicionándose hacia nuevos nichos de mercado.

Lo que nadie duda es que el mundo de las nuevas tecnologías se encuentra en plena efervescencia. Cada día aparecen nuevas aplicaciones y funcionalidades que nos permiten hacer aquello que ayer mismo parecía imposible. Como consecuencia, toda tienda online deberá mantenerse siempre en un estado de continuo cambio e innovación. Por ejemplo, en 2015, sólo el 58% de los propietarios de tiendas online afirman que éstas son responsitivas (adaptadas a móviles y tablets). Hoy en día, una tienda online que no sea responsitiva puede perder hasta la mitad de las visitas diarias, lo que supone una pérdida importante de la facturación potencial.

Para finalizar, os voy a presentar dos ejemplos de tienda online que han sido creadas en 2015, y que destacan por centrarse en sectores no habitual en el mundo de Internet.

VIBÉRICOS

Se trata de una tienda especializada en la venta de jamones y paletas con Denominación de Origen, que nos ofrece la posibilidad de que sus productos nos sean enviados directamente desde el secadero, manteniendo intacta su calidad. Además, también podemos comprar otros productos como quesos artesanales galardonados internacionalmente, o embutidos ibéricos y lotes de degustación delicatessen de zonas emblemáticas como son Jabugo o Guijuelo.

Tienda vibéricos

www.vibericos.com

 

MUPRESA

Mupresa es una tienda especializada en la venta de mobiliario y productos auxiliares para empresas. Está especializada en 3 secciones: Oficina, Hostelería y Guardería. Sus productos son enviados directamente desde fábrica, lo cuál supone una reducción de intermediarios y un importante ahorro en costes que se traduce en unos precios muy ajustados.

Mupresa webwww.mupresa.com

 

  • Elaboración propia.
  • INE
  • IAB Spain

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