Ventajas y riesgos de invertir en acciones

Invertir en acciones de una sociedad cotizada ofrece importantes ventajas frente a la inversión en acciones no cotizadas:

Liquidez: Puesto que se negocian en un mercado organizado, para comprar o vender acciones basta con transmitir a un intermediario autorizado la orden correspondiente. Esta operativa conlleva ciertos gastos: comisiones por tramitación, corretajes y cánones de bolsa, etc.

En cambio, si la compañía no cotiza es el propio inversor quien debe buscar una contraparte para su operación, lo que complica y puede encarecer notablemente la operación.

Conviene destacar que no todas las sociedades cotizadas tienen la misma liquidez. Esta dependerá fundamentalmente del tamaño de la compañía y de su capital flotante (free-float). El free-float es la parte del capital social que se encuentra en manos de los pequeños inversores. En principio, las empresas de mayor tamaño y con mayor capital flotante ofrecen más liquidez.

Valoración de la compañía: El mercado asigna de forma continua un valor a las sociedades cotizadas, que se recoge en el precio de las acciones (cotización). Por el contrario, la valoración de una compañía no cotizada no está determinada por el mercado, por lo que es más difícil para el inversor estimar el precio de la acción.

Transparencia: Las sociedades cotizadas están obligadas a difundir al mercado toda la información que pueda afectar al precio de la acción a través de su página web y de las comunicaciones que deben remitir a la CNMV. La CNMV vigila de forma permanente el cumplimiento de estas obligaciones.

¿Qué riesgos tiene la inversión en acciones?

Los principales riesgos están vinculados a la incertidumbre sobre sus rendimientos.

— Las acciones no tienen una rentabilidad conocida ni tan siquiera predecible.

— El comportamiento de la acción en el pasado no garantiza su evolución futura.

— La evolución de la acción no depende sólo de la propia compañía, sino de factores ajenos como la situación de la economía, tanto nacional como internacional, la evolución de otros mercados, de los tipos de interés, de la inflación, etc. Por eso puede ocurrir que algunas compañías con buenos resultados en sus negocios no vean aumentar su valor en bolsa.

— No tienen plazo de vencimiento, por lo que la inversión sólo puede deshacerse mediante la venta de las acciones.

Los inversores tendrán que decidir si la adquisición de acciones es adecuada a su perfil de riesgo en cada momento.

Fuentes:
  • CNMV

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